PROLIFERACION DE ENAJENADOS MENTALES EN RD
Estado mental de aquel que no puede hacerse responsable de sus actos por falta de juicio. Que las calles de nuestro país estén llenas de personas con ese problema es simplemente inaceptable, pero que estas personas con enfermedades siquiátricas deambulen por las calles y nadie haga nada por ellas es aún peor.
Cada día son más los enajenados que sucios, harapientos y en ocasiones hasta desnudos deambulan por las calles de nuestro país, se les puede ver rebuscando en zafacones, lo que evidencia el hambre que puedan tener, en otras ocasiones quedarse dormidos en las aceras, lo que refleja la falta de una cama caliente a lo que todos tenemos derecho.
Tal parece que lo establecido en nuestra constitución llamado derechos humanos, donde se establece que los derechos humanos "son inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua o cualquier otra condición y que son interrelacionados, interdependiente e indivisibles" no aplican para ellos.
Esta situación evidencia un grabe problema a nivel social, donde la falta de aplicación del protocolo ya existente para estos casos salta a la vista de todos. Instituciones que le cuestan al estado mucho dinero, como es el caso de salud pública, son incapaces de hacer su trabajo, pese a que conocen los peligros de esta situación para los ciudadanos normales.
Esta situación no discrimina en edades, ya que podemos verlos adolescentes, adultos y envejecieres. Su locura los lleva a recorrer distancias increíbles de provincia en provincia, mezclados entre la gente que en ocasiones los maltrata y en otras se conduelen ofreciéndoles algo de comer.
Es tiempo de que hagamos algo para que las autoridades pertinentes den una rápida solución a un problema que mañana podría ocasionar desenlaces fatales sin tener a quien culpar. Una humanitaria solución es necesaria para estas personas que con un adecuado tratamiento podrían quizás tener una vida normal.
Este problema no solo afecta a los que lo padecen, sino que también empaña la imagen turística del país. De nada valen los esfuerzos por atraer turistas a un país, si al regresar a su país se irán con una mala imagen del nuestro.
https://listindiario.com/editorial/2022/09/03/737108/un-gran-manicomio
BELKIS SOTO
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