La educación superior plantea grandes desafíos al estado dominicano, entre los que se encuentra lograr que el mercado laboral cuente con los especialistas necesarios en diversas áreas para apoyar el desarrollo sostenible del país. Sin embargo, el fenómeno de la deserción universitaria se posiciona como la barrera de este objetivo y se define como la interrupción o desvinculación de los estudiantes de sus estudios.
Según el informe general sobre estadísticas de educación superior y el resumen histórico de los años 2005-2017 publicados por el MESCYT (2017) ingresaron a la educación superior 126,292 estudiantes y el número de egresados fue de 59,562 profesionales en sus respectivas áreas. Situación que sigue vigente hasta la fecha, donde observamos cada año la gran cantidad de alumnos que llegan a las aulas y registros de matriculación, sin embargo, la cantidad de graduados es poco menos de la mitad de estos.
En vista de esta situación, el presente informe cualitativo busca de manera superficial presentar cuales o cual es la causa principal que lleva nuestras estadísticas a tal punto crítico. Para esto nos dimos la tarea de realizar una consulta oficiosa de distintos materiales que profundizan sobre el tema y por supuesto, conversar con algunos expertos en el tema a través de entrevistas y otros recursos que nos llevaron a interesantes conclusiones.
El material que ahora tiene en sus manos está estructurado de la siguiente manera; en primera instancia, se plantea una síntesis sobre qué es la deserción y cuáles factores inciden de forma directa o indirecta en esta; luego, enfocaremos nuestros objetivos y explicaremos brevemente el método que favoreció la recopilación de las informaciones relevantes; después de esto, expondremos los distintos enfoques que pueden tener los factores que intervienen en el proceso de deserción universitaria. A manera de conclusión mostraremos el contraste entre la opinión de los expertos consultados y la información didáctica que hemos consultado a través de artículos y tesis acordes al tema en cuestión. En suma y como parte del protocolo estructural elaboramos un listado de referencias bibliográficas para asegurar la validez y confiabilidad de las informaciones aquí expuestas.
Numerosas son las causas que provocan el abandono de la educación superior, existen diversas variables que se han sido analizadas y estudiadas para determinar posibles soluciones que pueden detener la deserción universitaria, bien se sabe que la academia superior es la última fase del proceso del aprendizaje la cual tiene como objetivo enseñar prácticas teóricas como adiestramiento sobre el estudiante con los procedimientos requeridos para poner a prueba las capacidades de estos. Frente a esta influencia muchos de los egresados no tienen la preparación y renuncian.
Se pueden examinar varias contradicciones en la definición de las razones que provocan al estudiante desistir de sus estudios. Muchos de los motivos que se presentan son personales o emocionales, socioeconómico, el método que implementa la universidad entre otros. Lo que sí es bastante claro es que hay una cantidad considerable y continua de tiempo donde se da el abandono estudiantil.
Varios de los elementos son los consecuentes en el descenso de la población estudiantil lo que se le atribuye al fenómeno del abandono de los estudios universitarios que cada vez más ha ido aumentando. Algunos indicadores son característicos frecuentes observables en la investigación realizada; los factores más viables son los factores psicológicos, la falta de orientación vocacional, la preparación inadecuada, la incapacidad del individuo, la relación de los alumnos con los docentes, la mala práctica de la estrategia de los estudios, el uso inadecuado de las técnicas, la falta de interés del alumno.
La deserción en la educación superior es extremadamente compleja ya que implica no solo una variable de manera perspectiva sino también una gama diferente de abandono, Tinto (1989) asegura que la ausencia repetitiva o permanente en el procedimiento didáctico tanto que se define como una circunstancia a la que se enfrenta el estudiante cuando aspira y no logra concluir su objetivo educacional.
En una entrevista conducida a maestros de psicología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (2022) se le realizó un cuestionario a cuatro especialistas, Carlos Hernández, Tijilde Serrata, Gris Hidalgo y Erika Escoto.
Ante la interrogante de si la falta de orientación vocacional interviene como factor de deserción estudiantil, Hernandez (2022) plantea que es debido a la ausencia de la misma en el egresado de los estudios secundarios, así como el no saber elaborar un proyecto de vida, añade “muchos estudiantes tienen sólo los fundamentos básicos de la carrera, pero no como pueden aplicarla o lo que implica ejercerla”, estos estudiantes entran a la institución con falsas expectativas de la vida universitaria, sin tener un plan para afrontar los retos universitarios desde un punto de vista organizado y realista, además de tener una pobre formación para hacer frente a las demandas del sistema académico. Hidalgo (2022) agrega que, al ser los estudios completamente diferentes a sus expectativas, y no sentirse con las aptitudes necesarias, se inclinan por asignaturas o carreras de menor dificultad, en ocasiones distantes a su objetivo inicial, lo cual desmotiva a los estudiantes y los lleva a desertar.
Escoto (2022) comenta que otra causa de deserción se atribuye no sólo la reacción del cursante a la metodología de los maestros y su preparación, sino también a la forma del estudiante afrontar una gran cantidad de compromisos dentro como fuera de la universidad, los cuales no les permiten adaptarse, como el de estudiante, hijo, empleado o padre en etapas tempranas de su madurez, esto puede causar descuido por falta de organización de los mencionados roles, llevando en ocasiones a un flujo desmesurado de materias, sin considerar la capacidad real de su alcance, haciendo más probable el desempeño insatisfactorio de su vida estudiantil y acumulando fracaso tras fracaso. Esto es indicador de que una gran cantidad de estudiantes no valora su aprendizaje, sino el avanzar y tener buenas calificaciones, sin considerar un orden o agenda que obre en pos de la adquisición de los conocimientos necesarios.
Escoto (2022) expresa que una secuencia de fracasos puede ser un factor determinante en la motivación de un estudiante. La motivación es un elemento esencial en la permanencia universitaria, pues es el motor intrínseco del estudiante para seguir adelante. Si no existe una motivación, vocación o un sentido de compromiso con el crecimiento profesional y la carrera, la opción más viable es el abandono.
Raúl Rojas Soriano (1998) plantea que existen aspectos objetivos (acceso a una bibliografía, situación económica) y subjetivos (comprensión de los temas, carácter emocional, expectativas) donde recae la motivación, al presentar estas categorías a los maestros y la influencia de ambos en el perfil de un estudiante que abandona los estudios, todos los entrevistados están de acuerdo que esta recae en ambos aspectos, pero el consenso general revela que se inclina más por el ámbito subjetivo. Hidalgo (2022) comenta “si una persona no cuida su ámbito personal, esto afecta a su aprendizaje, es la parte que más influye en el poder finalizar una carrera” esta opinión sobre los aspectos personales y factor emocional es compartida por Serrata (2022) al mencionar el miedo como elemento principal de la deserción del estudiante.
Soriano presenta también en su texto Investigación Social: Teoría y Praxis (1998, p.17) que estudiantes y egresados se muestran inconformes con la preparación profesional y que sus conocimientos no suelen ser de mucha utilidad, pues tienen mucho conocimiento práctico pero no saben como aplicarlo a un punto práctico. Al exponer esto a los maestros, están de acuerdo y reafirman que la asociación de ambos lleva al perfil de un estudiante motivado. Escoto (2022) comenta que el vacío de la parte práctica o teórica depende de qué tanto interés y motivación se tenga de expandir los conocimientos que se dan en la universidad. Muchos estudiantes no buscan experiencia, no hacen voluntariado ni expanden el conocimiento. Sin nada de esto, al terminar, existe una inminente necesidad de que aún hay que aprender más. Así que es cuestión de poner ambos en práctica y enfocarse en el crecimiento profesional e intelectual en torno a su carrera y las relaciones que vaya formando.
Al preguntar sobre el período donde es más notable el índice de deserción, siendo los cuatro maestros de materias de inicio y mediado de la carrera, Serrata, Hernández e Hidalgo comentan que es más crítico a inicios de carrera, Escoto analiza que a mediados, sin embargo, todos dieron respuesta positiva a si era más notable en el segundo cuatrimestre del año.
Sobre la técnica de trabajo usada por el maestro en sus clases, Hernández comenta que la ajusta a las necesidades del estudiante, pero prefiere la individual, Hidalgo y Serrata aplican técnica de equipo para una visión más completa del tema y Escoto trabaja mayormente la parte individual, pero motiva la creación de grupos de apoyo.
Referencias Bibliograficas:
INFORME GENERAL SOBRE ESTADÍSTICAS DE EDUCACIÓN SUPERIOR 2016 Y RESUMEN HISTÓRICO 2005-2016. (n.d.). Mescyt. Retrieved August 17, 2022, from https://mescyt.gob.do/transparencia/wp-content/uploads/2017/10/MESCYT_INFORME_DE_ESTAD_STICA_2016.pdf
Menéndez Alarcón, A. (1987). In El universitario dominicano: encuesta sobre actitudes, costumbres y expectativas. Instituto Tecnológico de Santo Domingo.

Comentarios
Publicar un comentario